Amigos

¡Únete al club más divertido de tu ciudad! Regístrate ahora »

Recordar  
contraseña »

Email:  Contraseña: 

Rarezas de los humanos

Desapariciones

Mi gata tiene un problema que la inquieta últimamente.

 

Es sabido que los felinos son animales de costumbres arraigadas y muy territoriales. Últimamente, y por razones profesionales, mi pareja ha tenido que viajar con cierta frecuencia y yo no le he acompañado porque nuestra gata nos hizo sus esclavos desde que apareció en nuestra vida y, en dicha esclavitud, impera la condición de no dejarla nunca sola, así lo estableció ella y nosotros lo aceptamos sin rechistar. La máxima independencia que nos permite, con reservas por supuesto, es pernoctar una noche fuera del hogar de forma conjunta, pero claro, eso la ofende y, a la vuelta, se cruza con nosotros sin dirigirnos la palabra.

 

Su esclavo masculino se ocupa, entre otras cosas, de los juegos, y le permite dormir entre sus pies cuando el frío hace su aparición. Él admite no poder moverse de postura, no darse la vuelta para no molestarla. Un esclavo siempre ha de resultar útil a su dueño, ya sea proporcionando calor o inventando juegos desconocidos y que estos le resulten atractivos. Entre los que conoce mi gata, algunos ya le aburren y, está claro que, el juego debe sorprender para proporcionar alegría felina.

Su esclava tiene otro tipo de rol: Cambiarle la tierra de su caja, limpiarle los recipientes de su comida base, de su bebida, de aquella que no bebe por preferir el agua corriente, pero aún así, allí la tiene por si de repente cambia de idea.

 

Nuestros viajes suelen ser esporádicos, Mi pareja ha salido de viaje, como he contado antes, yo me he tenido que quedar de guardia. A su llegada, tenía yo prevista una salida con mis amigas que de vez en cuando organizamos. Todas nosotras vivimos en ciudades distintas y de no ser así no podríamos disfrutar de la compañía mutua, cosa que no queremos permitir que ocurra.

 

Hay en casa un objeto inanimado que ella observa como su rival directo y que altera las normas de servidumbre establecidas. Se trata de un contenedor con asa y ruedecitas que aparece de tanto en tanto y se lleva a uno de sus esclavos lejos de ella por un tiempo indeterminado.

 

Cuando uno menos lo espera, allí aparece el elemento perturbador, el monstruo rodante al que los humanos llamamos maleta, que se llena de las cosas personales necesarias para la desaparición de uno de los esclavos. La gata, inspecciona cada paso de la operación, imagino que, según vea el cargamento, podrá contabilizar el total de tiempo que tendrá que pasar sin siervo que dominar.

 

No solo aquél objeto inanimado se lleva a su cautivo, sino que además se van cogidos de la mano como si el uno dependiera del otro para caminar.

 

Aún no se había recuperado del disgusto por el abandono de su inventor de juegos, que de nuevo, el maldito monstruo rodante regresó, se volvió a llenar de cosas femeninas y como en la anterior ocasión, cogidos de la mano desaparecieron por la puerta de la casa. Eso no es vida. No hay gato ni fistro que lo aguante. Por favor.

 

de Mariana Bellido el 11/11/2017

Comentarios:

Bosquina el 13/11/17 a las 00:07
Me encanta

Hola FRX, veo que has captado el guiño de agradecimiento a quien nos ha hecho la vida más risueña y divertida. Gracias por leer-me y comentar. Un saludo afectuoso.

FRX el 12/11/17 a las 23:46
Me encanta

Jajaja !!! Muy bueno. Y ademas con guiño a la muerte del genial Chiquito. (Qdep)

Puntuar:

Escribir comentario:

Recordatorío de eventos:

¡No participas en ninguno de los
próximos eventos!

Apúntate a un evento »

Últimos usuarios registrados:

Ale01
Haty
Lunabirky
Soniaa
Ruslvila
miguebr
Kev-93
Jessiaca
Anggi-tatiana
alembcn
titti
loloolol
Iv33
Ojazos-33
MathildeC
Francisco3
Jhon824
Nano23
Pyro
RACH13